POLÍTICAS DE COMUNICACIÓN

En el mundo industrializado, la evolución hacia estilos de vida cada vez más sedentarios, tanto por motivos personales como de entorno, está provocando un incremento incesante de las problemáticas sanitarias, en parte derivadas, ya sea de forma directa o indirecta, de un exceso de alimentación.
En consecuencia, hemos valorado con atención los efectos de nuestros productos, consumidos de forma correcta, sobre el metabolismo. Los resultados de los estudios clínicos realizados, en el más estricto rigor impuesto por la normativa vigente, son totalmente tranquilizadores en términos de equilibrio de grasas, azúcares, así como en cuanto a la sensación de saciedad.

Dicho esto, el problema del sobrepeso y su rápido incremento, incluso en la fase de edad infantil, nos han empujado, en muchos de los países en los que trabajamos, a apoyar programas de educación alimentaria (EPODE, patrocinado en colaboración con la Dirección General de Salud y Defensa del Consumidor de la Comisión Europea) así como iniciativas que contemplan una formación en cuanto a la diferenciación entre mensaje publicitario y programa (Media Smart).

Asimismo, Ferrero participa activamente en el fomento de una publicidad responsable, que respete de forma escrupulosa los códigos de autodisciplina reconocidos por la Cámara de Comercio Internacional (ICC).

A partir del 1 de enero de 2012, el Grupo Ferrero aplica los principios correspondientes en temas de publicidad y marketing, cuyo texto completo puede consultarse clicando aquí >